Cierta vez, una mujer se encontraba con su amante en un restaurante:
"Querido, tengo ganas que me hagas el amor en mi casa".
"Y si llega tu marido?"
"No te preocupes por l: es un pendejo".
Llega la noche y, ya en la casa, los amantes estn en la recmara haciendo sus cosillas, cuando entra el marido al cuarto y los sorprende in fraganti:
"Qu estn haciendo, cabrones?"
"No te digo, mi marido es un pendejo: no sabe lo que estamos haciendo!"